Hay días en los que solo apetece algo humeante, sencillo y de cuchara: un plato que perfume la cocina, reúna a todos alrededor de la mesa y se pueda recalentar al día siguiente sin perder encanto. Las sopas de repollo cumplen justo eso: son económicas, saciantes y agradecidas con lo que tengas en la nevera.
En esta recopilación encontrarás seis versiones con ingredientes muy cotidianos (patata, zanahoria, tomate, puerro o apio) para que puedas variar sabores sin complicarte. Todas parten de una base similar, así que en cuanto hagas una, las demás te saldrán casi solas.
1 Sopa de repollo casera
Una sopa de las de siempre: ligera, aromática y perfecta como primer plato o cena fácil. La clave está en un buen sofrito y en dejar que el repollo se cueza lo justo para que quede tierno pero con vida.
Ingredientes con cantidades
- 1 repollo pequeño (aprox. 700-900 g), en tiras
- 1 cebolla mediana, picada
- 2 dientes de ajo, picados
- 2 zanahorias, en rodajas finas
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1,5 l de caldo de verduras o agua
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Sal, al gusto
- Pimienta negra, al gusto
- Un chorrito de limón o vinagre suave (opcional)
Preparación paso a paso
- Lava y corta el repollo en tiras; reserva.
- En una olla, calienta el aceite y sofríe la cebolla con una pizca de sal 6-8 minutos, hasta que esté transparente.
- Añade el ajo y cocina 1 minuto, sin que se dore.
- Incorpora la zanahoria, remueve y cocina 2-3 minutos.
- Agrega el pimentón, mezcla rápido para que no se queme y añade el caldo o el agua.
- Añade el laurel y lleva a ebullición.
- Incorpora el repollo, baja el fuego y cuece 20-25 minutos, hasta que esté tierno.
- Ajusta de sal y pimienta y sirve tal cual o con un chorrito de limón/vinagre.
Consejos
- No hiervas a borbotones durante todo el tiempo: una cocción suave mantiene mejor el sabor y la textura del repollo.
- Si el repollo “se impone” demasiado, un toque ácido al final (limón o vinagre) equilibra y refresca.
Variaciones/Notas
- Para una sopa más completa, añade un puñado de fideos finos o arroz y cuece 8-10 minutos más.
- Puedes terminar con un poco de perejil picado o cebollino para un aroma más fresco.
2 Sopa de repollo con patata
Esta versión es la más saciante: la patata aporta cuerpo y un punto cremoso natural. Ideal cuando quieres un plato único de cuchara.
Ingredientes con cantidades
- 1 repollo pequeño (aprox. 700-900 g), en tiras
- 2 patatas medianas (aprox. 350-400 g), en dados
- 1 cebolla mediana, picada
- 2 dientes de ajo, picados
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1,5 l de caldo de verduras o agua
- 1 hoja de laurel
- Sal, al gusto
- Pimienta negra, al gusto
- 1 cucharadita de pimentón dulce (opcional)
Preparación paso a paso
- Pela y corta las patatas en dados; déjalas en agua mientras preparas el sofrito para que no se oxiden.
- Sofríe la cebolla con el aceite y una pizca de sal 6-8 minutos.
- Añade el ajo y, si lo usas, el pimentón; remueve rápidamente.
- Incorpora el caldo y el laurel; lleva a ebullición.
- Añade las patatas escurridas y cuece 10 minutos a fuego medio.
- Agrega el repollo y cuece 15-20 minutos más, hasta que patata y repollo estén tiernos.
- Ajusta de sal y pimienta antes de servir.
Consejos
- Corta la patata en dados similares para que se cueza de forma uniforme.
- Si quieres más cuerpo, aplasta con una cuchara algunos dados de patata dentro de la olla y remueve.
Variaciones/Notas
- Puedes añadir comino (una pizca) para un toque especiado suave que combina muy bien con la patata.
- Para un acabado más contundente, sirve con picatostes o pan tostado con ajo.
3 Sopa de repollo con zanahoria
Dulce, suave y muy aromática: la zanahoria aporta color y redondea el sabor del repollo, haciendo la sopa especialmente agradable para toda la familia.
Ingredientes con cantidades
- 1 repollo pequeño (aprox. 700-900 g), en tiras
- 4 zanahorias (aprox. 350 g), en rodajas
- 1 cebolla mediana, picada
- 2 dientes de ajo, picados
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1,5 l de caldo de verduras o agua
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de cúrcuma o pimentón dulce (opcional)
- Sal, al gusto
- Pimienta negra, al gusto
Preparación paso a paso
- Sofríe la cebolla con el aceite y una pizca de sal 6-8 minutos.
- Añade el ajo y cocina 1 minuto.
- Incorpora la zanahoria, remueve y cocina 3-4 minutos para potenciar su dulzor.
- Añade el caldo, el laurel y la cúrcuma o el pimentón si los usas.
- Cuando hierva, agrega el repollo y baja a fuego suave.
- Cuece 20-25 minutos, hasta que la zanahoria esté tierna.
- Ajusta de sal y pimienta y sirve caliente.
Consejos
- Si la zanahoria es muy gruesa, córtala más fina para que no quede dura cuando el repollo ya esté listo.
- Una pizca de pimienta negra realza mucho la zanahoria y la hace más “cálida”.
Variaciones/Notas
- Para una textura más sedosa, tritura solo una parte de la sopa (un par de cazos) y vuelve a mezclar.
- Puedes añadir un toque de jengibre rallado (muy poco) para un perfil más fresco y especiado.
4 Sopa de repollo con tomate
Más mediterránea y con un punto ácido delicioso. El tomate aporta profundidad y hace que el caldo quede sabroso sin necesidad de complicaciones.
Ingredientes con cantidades
- 1 repollo pequeño (aprox. 700-900 g), en tiras
- 400 g de tomate triturado (o 4 tomates maduros rallados)
- 1 cebolla mediana, picada
- 2 dientes de ajo, picados
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1,5 l de caldo de verduras o agua
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de orégano seco (opcional)
- 1 cucharadita de azúcar (opcional, si el tomate está muy ácido)
- Sal, al gusto
- Pimienta negra, al gusto
Preparación paso a paso
- Sofríe la cebolla con el aceite y una pizca de sal 6-8 minutos.
- Añade el ajo y cocina 1 minuto.
- Incorpora el tomate triturado, el orégano si lo usas y cocina 8-10 minutos, hasta que pierda el sabor a crudo.
- Añade el caldo y el laurel; lleva a ebullición.
- Agrega el repollo, baja el fuego y cuece 20-25 minutos.
- Prueba y ajusta: sal, pimienta y, si hace falta, una pizca de azúcar para equilibrar.
- Reposa 5 minutos antes de servir para que se asienten los sabores.
Consejos
- Cocinar bien el tomate antes de añadir el caldo marca la diferencia: queda más redondo y menos ácido.
- Si te gusta un caldo más espeso, reduce 5 minutos a fuego medio al final con la olla destapada.
Variaciones/Notas
- Añade un puñado de alubias cocidas al final para convertirla en plato único.
- Termina con un chorrito de aceite de oliva virgen extra en el plato para realzar el sabor del tomate.
5 Sopa de repollo con puerro
Elegante y suave, con ese aroma delicado que aporta el puerro. Es una opción fantástica cuando buscas una sopa ligera pero con personalidad.
Ingredientes con cantidades
- 1 repollo pequeño (aprox. 700-900 g), en tiras
- 2 puerros (solo la parte blanca y algo de verde tierno), en rodajas
- 1 cebolla pequeña (opcional), picada
- 2 dientes de ajo, picados
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1,5 l de caldo de verduras o agua
- 1 hoja de laurel
- Sal, al gusto
- Pimienta blanca o negra, al gusto
- Nuez moscada (opcional, una pizca)
Preparación paso a paso
- Lava bien el puerro, retirando cualquier resto de tierra entre capas.
- Sofríe el puerro (y la cebolla si la usas) con el aceite y una pizca de sal 8-10 minutos a fuego medio-bajo, hasta que esté muy tierno.
- Añade el ajo y cocina 1 minuto.
- Incorpora el caldo y el laurel; lleva a ebullición.
- Agrega el repollo, baja el fuego y cuece 20-25 minutos.
- Ajusta de sal y pimienta; añade una pizca de nuez moscada si te apetece.
- Sirve caliente.
Consejos
- El puerro agradece el fuego medio-bajo: si se tuesta, amarga y pierde finura.
- Si buscas un sabor más delicado, usa pimienta blanca y evita pasarte con el ajo.
Variaciones/Notas
- Puedes añadir un chorrito de nata de cocina o una alternativa vegetal al final para una versión más cremosa (sin hervir fuerte después).
- Queda muy bien con unas lascas de queso curado por encima justo al servir, si te apetece algo más goloso.
6 Sopa de repollo con apio
Fresca y muy aromática, con un perfil más “verde” gracias al apio. Es una sopa que sienta genial cuando quieres algo ligero, pero con mucho sabor.
Ingredientes con cantidades
- 1 repollo pequeño (aprox. 700-900 g), en tiras
- 3-4 ramas de apio, en rodajas (con sus hojas si están bonitas)
- 1 cebolla mediana, picada
- 2 dientes de ajo, picados
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1,5 l de caldo de verduras o agua
- 1 hoja de laurel
- Sal, al gusto
- Pimienta negra, al gusto
- 1 chorrito de limón (opcional)
Preparación paso a paso
- Sofríe la cebolla con el aceite y una pizca de sal 6-8 minutos.
- Añade el ajo y cocina 1 minuto.
- Incorpora el apio y rehoga 2-3 minutos para que suelte aroma.
- Añade el caldo y el laurel; lleva a ebullición.
- Agrega el repollo, baja el fuego y cuece 18-22 minutos, hasta que esté tierno.
- Ajusta de sal y pimienta y, si quieres, termina con un chorrito de limón.
- Sirve caliente, aprovechando el aroma del apio recién hecho.
Consejos
- No cuezas el apio en exceso: con 20 minutos suele quedar perfecto y mantiene su frescor.
- Si el caldo ya es salado, ve ajustando al final poco a poco; el apio puede intensificar la sensación salina.
Variaciones/Notas
- Añade un puñado de guisantes (frescos o congelados) en los últimos 5 minutos para más color y textura.
- Para un toque más intenso, incorpora al final hojas de apio picadas o perejil y deja reposar 2 minutos antes de servir.
