Cremas y postres fáciles para días felices
Hay postres que saben a casa desde la primera cucharada, y las natillas son de esos: cremosas, sencillas y con un punto de nostalgia que siempre apetece. Lo mejor es que no necesitan técnicas complicadas ni ingredientes raros, solo un poco de mimo y paciencia para que queden sedosas.
En esta recopilación tienes seis versiones para variar sin salir de lo clásico: vainilla con galleta, chocolate, limón, turrón, café de olla y la tradicional de canela y huevo. Todas comparten una base fácil y pequeños trucos para que no salgan grumos, no se corten y cuajen en su punto.
Si buscas un postre para diario, para llevar a una comida familiar o para darte un capricho sin encender el horno, aquí tienes opciones para repetir toda la semana.
1 Natillas caseras de vainilla con galleta
Estas natillas son suaves, perfumadas y muy agradecidas. La galleta aporta ese toque “de toda la vida” que las hace irresistibles.
Ingredientes con cantidades
- 600 ml de leche entera
- 4 yemas de huevo
- 80 g de azúcar
- 25 g de maicena
- 1 cucharadita de extracto de vainilla o 1 vaina de vainilla
- 1 pizca de sal
- 8-10 galletas tipo María (1 por ración)
- Canela molida (opcional, para espolvorear)
Preparación paso a paso
- Separa un vaso de leche (aprox. 100 ml) y disuelve ahí la maicena, removiendo hasta que no queden grumos.
- En un bol, bate las yemas con el azúcar y la pizca de sal hasta que se vean más claras.
- Añade la leche con maicena al bol y mezcla bien.
- Calienta el resto de la leche en un cazo a fuego medio. Si usas vaina, ábrela, raspa las semillas y caliéntalas junto a la leche (también la vaina).
- Cuando la leche esté caliente (sin hervir fuerte), retira la vaina si la usaste y vierte poco a poco sobre la mezcla de yemas, removiendo sin parar.
- Devuelve todo al cazo y cocina a fuego medio-bajo, removiendo constantemente con varillas, hasta que espese (3-6 minutos, según el fuego).
- Reparte en cuencos, coloca una galleta encima y deja templar.
- Enfría en la nevera al menos 2 horas. Si quieres, espolvorea canela antes de servir.
Consejos
- Fuego medio-bajo y sin dejar de remover: así espesan sin agarrarse ni cuajarse en exceso.
- Si te queda algún grumo, pasa la crema por un colador fino antes de repartirla.
Variaciones/Notas
- Más intensa: añade un poco de ralladura de limón (solo la parte amarilla) mientras calientas la leche y retírala al final.
- Sin galleta: sírvelas con fruta fresca en dados (plátano o fresas) justo antes de comer.
2 Natillas tradicionales de chocolate
Una versión con sabor profundo a cacao, perfecta si te apetece algo más goloso pero igual de fácil.
Ingredientes con cantidades
- 600 ml de leche entera
- 3 yemas de huevo
- 80 g de azúcar
- 25 g de maicena
- 25 g de cacao puro en polvo sin azúcar
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
- 1 pizca de sal
- Galletas para servir (opcional)
Preparación paso a paso
- Mezcla la maicena y el cacao con un chorrito de leche fría (del total) hasta obtener una crema sin grumos.
- Bate las yemas con el azúcar y la pizca de sal.
- Incorpora la mezcla de cacao y maicena al bol de yemas y remueve.
- Calienta el resto de la leche en un cazo a fuego medio hasta que esté muy caliente, sin que hierva a borbotones.
- Vierte la leche caliente poco a poco sobre la mezcla, removiendo.
- Devuelve al cazo y cocina a fuego medio-bajo, removiendo continuamente, hasta que espese y la textura sea cremosa.
- Reparte en cuencos y enfría en la nevera al menos 2 horas.
Consejos
- Tamiza el cacao antes de mezclarlo: evita grumos y mejora mucho la textura.
- Si las quieres más oscuras sin amargar, sube el cacao a 30 g y el azúcar a 90 g.
Variaciones/Notas
- Toque “trufa”: añade 20-30 g de chocolate negro troceado al final, fuera del fuego, y remueve hasta fundir.
- Con aroma: una pizca de canela o de café soluble potencia el sabor del cacao.
3 Natillas de limón de la abuela
Frescas, aromáticas y con ese punto cítrico que limpia el paladar. Son ideales después de comidas contundentes.
Ingredientes con cantidades
- 600 ml de leche entera
- 4 yemas de huevo
- 90 g de azúcar
- 25 g de maicena
- Piel de 1 limón (sin la parte blanca)
- 1 trocito de canela en rama (opcional)
- 1 pizca de sal
- 1-2 cucharaditas de zumo de limón (opcional, al final y con cuidado)
Preparación paso a paso
- En un cazo, calienta la leche con la piel de limón y, si quieres, la canela. Cuando esté caliente, apaga el fuego, tapa y deja infusionar 10 minutos.
- Cuela la leche para retirar piel y canela.
- Disuelve la maicena en un vaso con un poco de esa leche infusionada (templada).
- Bate las yemas con el azúcar y la sal. Añade la maicena disuelta y mezcla.
- Vierte la leche infusionada caliente poco a poco sobre el bol, removiendo.
- Devuelve al cazo y cocina a fuego medio-bajo, removiendo constantemente, hasta que espese.
- Reparte en cuencos y enfría. Si quieres un toque más vivo, añade 1 cucharadita de zumo de limón a las natillas ya fuera del fuego, mezclando rápido (no lo añadas mientras hierve).
Consejos
- La parte blanca del limón amarga: pela fino o usa un pelador para sacar solo la piel amarilla.
- El zumo de limón puede cortar la mezcla si está muy caliente: añádelo al final y en poca cantidad.
Variaciones/Notas
- Más suave: sustituye la piel de limón por unas gotas de extracto de limón (con moderación).
- Presentación clásica: una galleta encima y un poquito de canela molida.
4 Natillas de turrón clásico
Cuando apetece algo especial sin complicarse, el turrón lo hace todo: da sabor, dulzor y una textura muy cremosa.
Ingredientes con cantidades
- 500 ml de leche entera
- 100 ml de nata para montar (opcional, para más cremosidad)
- 3 yemas de huevo
- 35 g de azúcar (ajusta según el turrón)
- 25 g de maicena
- 200 g de turrón blando (tipo Jijona), troceado
- 1 pizca de sal
- Almendra picada para servir (opcional)
Preparación paso a paso
- Reserva un vaso de leche fría y disuelve la maicena.
- Bate las yemas con el azúcar y la sal. Añade la maicena disuelta y mezcla.
- En un cazo, calienta el resto de leche (y la nata si la usas) con el turrón troceado a fuego medio, removiendo hasta que se funda y quede homogéneo.
- Vierte poco a poco esta mezcla caliente sobre las yemas, removiendo.
- Devuelve al cazo y cocina a fuego medio-bajo, sin parar de remover, hasta que espese.
- Reparte en cuencos, deja templar y enfría 2-4 horas.
- Sirve con un poco de almendra picada por encima si te gusta.
Consejos
- Ajusta el azúcar al final de la mezcla de turrón: algunos turrones ya son muy dulces.
- Si quedan trocitos, tritura la leche con turrón antes de mezclarla con las yemas para una crema más fina.
Variaciones/Notas
- Más ligera: usa solo leche (sin nata) y baja el turrón a 170 g.
- Toque extra: una pizca de canela o ralladura de naranja combina muy bien con el turrón.
5 Natillas de café de olla
Sabor a café especiado, cálido y redondo. Un postre perfecto para los amantes del café, con un punto diferente gracias a la canela.
Ingredientes con cantidades
- 600 ml de leche entera
- 3 yemas de huevo
- 75 g de azúcar
- 25 g de maicena
- 2 cucharaditas de café soluble o 200 ml de café muy concentrado (y reduce la leche a 400 ml)
- 1 trocito de canela en rama o 1/2 cucharadita de canela molida
- 1 tira pequeña de piel de naranja (opcional, sin parte blanca)
- 1 pizca de sal
Preparación paso a paso
- Si vas a infusionar, calienta la leche con la canela y la piel de naranja. Apaga, tapa y deja 10 minutos. Cuela.
- Disuelve la maicena en un poco de leche fría (reservada).
- Bate yemas, azúcar y sal. Incorpora la maicena disuelta.
- Añade el café: si es soluble, disuélvelo en un chorrito de leche caliente y mézclalo; si es café líquido concentrado, intégralo en este paso ajustando la cantidad de leche.
- Calienta el resto de la leche, vierte sobre la mezcla de yemas removiendo y devuelve al cazo.
- Cocina a fuego medio-bajo, removiendo, hasta que espese.
- Reparte y enfría en la nevera.
Consejos
- No te pases con el café: es mejor empezar con menos y ajustar en el próximo intento, para que no amargue.
- La canela en rama da aroma más limpio; la molida intensifica pero puede dejar “puntitos”.
Variaciones/Notas
- Más especiado: añade una pizca de nuez moscada o un clavo (retíralo al colar).
- Versión “capuchino”: espolvorea cacao puro por encima al servir.
6 Natillas de canela y huevo
La receta más clásica: sabor limpio a yema, canela y leche, con la textura cremosa de siempre. Si te gustan las natillas “de cuchara”, estas son las tuyas.
Ingredientes con cantidades
- 700 ml de leche entera
- 5 yemas de huevo
- 90 g de azúcar
- 20 g de maicena (opcional, para asegurar el cuajado)
- 1 trocito de canela en rama
- Piel de 1/2 limón (opcional)
- 1 pizca de sal
- Canela molida para espolvorear (opcional)
- Galletas para servir (opcional)
Preparación paso a paso
- Calienta la leche con la canela y, si quieres, la piel de limón. Cuando esté caliente, apaga, tapa y deja infusionar 10 minutos. Cuela.
- Si usas maicena, disuélvela en un poco de leche templada.
- Bate las yemas con el azúcar y la sal. Incorpora la maicena disuelta si la usas.
- Vierte la leche infusionada caliente poco a poco sobre las yemas, removiendo.
- Devuelve al cazo y cocina a fuego medio-bajo, removiendo constantemente, hasta que espese (con maicena será más rápido).
- Reparte en cuencos, deja templar y enfría.
- Sirve con canela molida y, si te apetece, una galleta.
Consejos
- No dejes que hierva fuerte: el exceso de calor puede cuajar la yema y estropear la textura.
- Si las quieres más finas, cuélalas al final; si las prefieres más “rústicas”, sírvelas tal cual.
Variaciones/Notas
- Sin maicena: quedan más delicadas; cocina muy suave y con paciencia, removiendo sin parar.
- Más aromáticas: añade un toque de vainilla junto a la canela para un perfil más redondo.
