Estos 6 Cremas y Postres estan en tendencia hoy – Collage de Recetas

Estos 6 Cremas y Postres estan en tendencia hoy

Victoria By Victoria Updated
Estos 6 Cremas y Postres estan en tendencia hoy

Seis recetas de raviolis están arrasando hoy

Hay días en los que apetece un plato de pasta que parezca de restaurante, pero que se haga en casa sin complicaciones. Los raviolis son ese comodín perfecto: con una buena salsa y cuatro detalles, quedan cremosos, aromáticos y muy “de ocasión”.

En esta recopilación tienes seis ideas distintas, desde la clásica salsa de tomate hasta mantequilla con salvia, pasando por nueces, trufa y eneldo. Todas están pensadas para que el resultado sea sabroso, elegante y fácil de repetir.

Ajusta las cantidades a tu hambre (y al tamaño de los raviolis), y recuerda: la clave suele estar en cocer la pasta justo al punto y ligar bien la salsa con un poco de agua de cocción.

1 Raviolis de carne con salsa de tomate

Una receta de fondo de armario: tomate bien concentrado, aroma de albahaca y un toque de queso. Ideal para cuando quieres algo contundente y familiar.

Ingredientes con cantidades

  • 500 g de raviolis de carne (frescos o refrigerados)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (30 ml)
  • 1 cebolla pequeña, picada fina (120 g aprox.)
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 600 g de tomate triturado
  • 1 cucharada de concentrado de tomate (20 g)
  • 1 cucharadita de azúcar (opcional, 4 g)
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • 10-12 hojas de albahaca fresca (o 1 cucharadita seca)
  • Sal
  • Pimienta negra
  • 40 g de queso parmesano o similar, rallado

Preparación paso a paso

  • Pon una olla grande con agua y sal a hervir.
  • En una sartén amplia, calienta el aceite y sofríe la cebolla 6-8 minutos a fuego medio hasta que esté tierna.
  • Añade el ajo y cocina 30-45 segundos, sin que se queme.
  • Incorpora el tomate triturado y el concentrado de tomate. Remueve y deja cocer 12-15 minutos para que reduzca.
  • Ajusta con sal, pimienta, orégano y, si lo necesitas, una pizca de azúcar.
  • Cuece los raviolis según el tiempo del paquete (normalmente 3-4 minutos si son frescos).
  • Reserva 1 vaso de agua de cocción y escurre con cuidado.
  • Mezcla los raviolis con la salsa; si hace falta, añade un chorrito de agua de cocción para ligar.
  • Sirve con albahaca y parmesano rallado.

Consejos

  • Si la salsa te queda ácida, prueba primero a reducir 2-3 minutos más antes de añadir azúcar.
  • No escurras los raviolis “a lo bruto”: pásalos con una espumadera para que no se rompan.

Variaciones/Notas

  • Para un toque picante, añade 1 guindilla seca al sofreír la cebolla.
  • Si buscas una versión más ligera, usa menos queso y añade más albahaca y pimienta negra recién molida.

2 Raviolis de queso con salsa de nueces

Cremosa, ligeramente tostada y con un punto elegante. La salsa de nueces envuelve el relleno de queso y lo convierte en un plato muy especial.

Ingredientes con cantidades

  • 500 g de raviolis de queso
  • 80 g de nueces peladas
  • 1 diente de ajo (pequeño)
  • 200 ml de nata para cocinar
  • 30 g de mantequilla
  • 40 g de queso parmesano o similar, rallado
  • 60-90 ml de agua de cocción (según textura)
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Nuez moscada (una pizca, opcional)

Preparación paso a paso

  • Hierve agua con sal para cocer los raviolis.
  • Tuesta las nueces 2-3 minutos en una sartén seca, moviéndolas para que no se quemen.
  • Tritura las nueces con el ajo hasta obtener una pasta gruesa (puede quedar con textura).
  • En la misma sartén, derrite la mantequilla a fuego suave.
  • Añade la mezcla de nueces, la nata y el parmesano. Cocina 2-3 minutos removiendo.
  • Ajusta de sal, pimienta y una pizca de nuez moscada.
  • Cuece los raviolis, reserva un poco de agua de cocción y escurre.
  • Mezcla raviolis y salsa, aligerando con agua de cocción hasta que quede sedosa.

Consejos

  • Tuesta las nueces lo justo: si se pasan, amargan y dominan el plato.
  • Añade el agua de cocción poco a poco; cambia la textura en segundos.

Variaciones/Notas

  • Sustituye parte de las nueces por avellanas para un sabor más tostado.
  • Para una opción sin lactosa, usa una nata vegetal y un “queso” curado sin lactosa (ajusta sal y espesor).

3 Raviolis de espinacas con crema de queso

Aquí manda la suavidad: una crema de queso equilibrada que realza las espinacas sin taparlas. Perfecta para una cena rápida con pinta de planazo.

Ingredientes con cantidades

  • 500 g de raviolis de espinacas
  • 1 cucharada de aceite de oliva (15 ml)
  • 1 chalota o 1/2 cebolla, picada fina (60-80 g)
  • 150 g de queso crema
  • 150 ml de nata para cocinar (o leche entera para aligerar)
  • 30 g de queso parmesano o similar, rallado
  • 1 cucharadita de ralladura de limón (opcional)
  • Sal
  • Pimienta negra
  • 1 pizca de nuez moscada (opcional)

Preparación paso a paso

  • Cuece los raviolis en agua con sal y reserva un poco de agua de cocción.
  • En una sartén, calienta el aceite y pocha la chalota 3-4 minutos.
  • Baja el fuego y añade el queso crema, la nata y el parmesano. Remueve hasta integrar.
  • Ajusta de sal, pimienta y nuez moscada. Si usas ralladura de limón, añádela al final.
  • Incorpora un chorrito de agua de cocción si la salsa queda demasiado densa.
  • Mezcla los raviolis con la crema y sirve recién hecho.

Consejos

  • Mantén el fuego bajo al añadir el queso para que la salsa no se corte.
  • La ralladura de limón levanta el plato: pon poca y prueba antes de añadir más.

Variaciones/Notas

  • Añade guisantes (100 g) 2 minutos antes de terminar la cocción de la pasta para un extra de color.
  • Para una versión más ligera, usa leche evaporada en lugar de nata (queda igual de cremosa, pero menos pesada).

4 Raviolis de setas con salsa de trufa

Aroma profundo, textura sedosa y ese punto “lujo” de la trufa. Ideal para una comida especial sin complicarte con técnicas raras.

Ingredientes con cantidades

  • 500 g de raviolis de setas
  • 1 cucharada de aceite de oliva (15 ml)
  • 20 g de mantequilla
  • 1 diente de ajo, ligeramente machacado
  • 200 ml de nata para cocinar
  • 30 g de queso parmesano o similar, rallado
  • 1-2 cucharaditas de aceite de trufa (al gusto)
  • Sal
  • Pimienta negra
  • 60-90 ml de agua de cocción

Preparación paso a paso

  • Cuece los raviolis en agua con sal y reserva agua de cocción.
  • En una sartén, calienta el aceite y la mantequilla. Añade el ajo y perfuma 30-40 segundos.
  • Retira el ajo si no lo quieres tan presente.
  • Vierte la nata y cocina 2 minutos a fuego suave.
  • Añade el parmesano y remueve hasta que funda.
  • Apaga el fuego y añade el aceite de trufa (mejor fuera del fuego para conservar el aroma).
  • Ajusta de sal y pimienta.
  • Mezcla con los raviolis y liga con un poco de agua de cocción si hace falta.

Consejos

  • El aceite de trufa es potente: empieza con 1 cucharadita y ajusta al final.
  • No hiervas la salsa con el aceite de trufa dentro; pierde fragancia y puede volverse invasivo.

Variaciones/Notas

  • Si quieres más “seta”, saltea 150 g de champiñón laminado y mézclalo con la salsa antes de añadir los raviolis.
  • Para un acabado más fresco, añade unas gotas de limón y pimienta recién molida justo al servir.

5 Raviolis de calabaza con mantequilla

Dulzor natural, mantequilla avellanada y salvia: combinación clásica, simple y totalmente adictiva. De esas que repites porque siempre quedan bien.

Ingredientes con cantidades

  • 500 g de raviolis de calabaza
  • 70 g de mantequilla
  • 8-12 hojas de salvia fresca
  • 40 g de queso parmesano o similar, rallado
  • 30 g de nueces o piñones (opcional)
  • Sal
  • Pimienta negra
  • 1-2 cucharadas de agua de cocción (si hace falta)

Preparación paso a paso

  • Pon agua con sal a hervir y cuece los raviolis. Reserva un poco de agua de cocción.
  • En una sartén grande, derrite la mantequilla a fuego medio.
  • Cuando empiece a espumar, añade la salvia y cocina 1-2 minutos hasta que la mantequilla tome color avellana (marrón claro) y huela a tostado.
  • Si usas nueces o piñones, tuéstalos 1 minuto en esa misma mantequilla.
  • Añade los raviolis escurridos a la sartén y mueve con cuidado para que se impregnen.
  • Ajusta de sal y pimienta. Si lo ves seco, añade una cucharada de agua de cocción.
  • Sirve con parmesano por encima.

Consejos

  • Vigila la mantequilla: pasa de avellana a quemada muy rápido. En cuanto huela a tostado, baja el fuego.
  • La salvia se fríe rápido; si se oscurece demasiado, amargará. Mejor dorada, no negra.

Variaciones/Notas

  • Cambia la salvia por tomillo si no te gusta su sabor intenso.
  • Para un contraste extra, añade unas lascas de queso curado y un toque de pimienta rosa al final.

6 Raviolis de salmón con salsa de eneldo

Fresco, cremoso y con ese punto “nórdico” que funciona genial con el salmón. Perfecto cuando quieres algo diferente sin salirte de lo fácil.

Ingredientes con cantidades

  • 500 g de raviolis de salmón
  • 1 cucharada de mantequilla (15 g)
  • 1 cucharada de aceite de oliva (15 ml)
  • 150 ml de nata para cocinar
  • 1 cucharadita de mostaza de Dijon (opcional, 5 g)
  • 2 cucharadas de eneldo fresco picado (o 2 cucharaditas seco)
  • 1 cucharadita de zumo de limón (5 ml)
  • Sal
  • Pimienta blanca o negra
  • 60-90 ml de agua de cocción

Preparación paso a paso

  • Cuece los raviolis en agua con sal y reserva agua de cocción.
  • En una sartén, calienta mantequilla y aceite a fuego suave.
  • Añade la nata y la mostaza (si la usas). Remueve y cocina 2 minutos sin que hierva fuerte.
  • Incorpora el eneldo y el zumo de limón. Ajusta de sal y pimienta.
  • Añade los raviolis escurridos y mezcla con cuidado.
  • Aligera con agua de cocción hasta que la salsa quede brillante y ligera, no pastosa.
  • Sirve al momento con un poco más de eneldo por encima.

Consejos

  • El limón debe ser un toque final: si te pasas, domina y tapa el salmón.
  • Pimienta blanca queda más fina con salsas cremosas, pero si no tienes, negra recién molida funciona igual.

Variaciones/Notas

  • Añade alcaparras (1 cucharada) para un punto salino que va genial con el eneldo.
  • Para una versión más ligera, usa yogur natural cremoso en lugar de parte de la nata (añádelo fuera del fuego para que no se corte).