6 Cremas reconfortantes para triunfar sin esfuerzo
Hay días en los que apetece algo caliente, suave y fácil de preparar, de esos platos que huelen a casa y se adaptan a lo que tengas en la nevera. El repollo (o col) es perfecto para eso: económico, nutritivo y agradecido, porque con cuatro ingredientes se transforma en una crema sedosa.
En esta recopilación encontrarás seis versiones pensadas para que no te canses: más ligera, más completa, con un toque dulzón, con queso, con nata… Todas parten de una base sencilla y permiten ajustar textura y sabor a tu gusto.
Además, son recetas ideales para dejar hechas con antelación: aguantan muy bien en la nevera y, en muchos casos, incluso mejoran al día siguiente.
1 Crema de repollo suave
Una crema ligera y delicada, pensada para resaltar el sabor natural del repollo sin recargar. Perfecta como cena rápida o primer plato.
Ingredientes (4 raciones)
- 600 g de repollo (limpio y troceado)
- 1 cebolla mediana (150 g), picada
- 1 diente de ajo, picado (opcional)
- 700 ml de caldo de verduras o agua
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- Nuez moscada (una pizca, opcional)
Preparación paso a paso
- Calienta el aceite en una olla a fuego medio.
- Pocha la cebolla 8-10 minutos, hasta que quede transparente.
- Añade el ajo (si lo usas) y remueve 30 segundos.
- Incorpora el repollo, salpimenta y rehoga 3-4 minutos.
- Vierte el caldo, sube el fuego hasta que hierva y baja a fuego suave.
- Cocina 18-22 minutos, hasta que el repollo esté muy tierno.
- Tritura hasta lograr una crema fina. Ajusta de sal, pimienta y añade nuez moscada si te gusta.
- Si la quieres más ligera, agrega un poco más de caldo caliente y mezcla.
Consejos
- Tritura un minuto extra y pásala por un colador si la quieres ultra sedosa.
- Si el repollo tiene un punto fuerte, añade una hoja de laurel durante la cocción y retírala antes de triturar.
Variaciones/Notas
- Para una versión vegana, usa caldo de verduras y evita añadidos lácteos.
- Para un toque cítrico, termina con unas gotas de limón justo al servir.
2 Crema de repollo con patata
La patata aporta cuerpo y cremosidad sin necesidad de lácteos. Es una versión más “de cuchara”, ideal cuando quieres algo que sacie.
Ingredientes (4 raciones)
- 500 g de repollo, troceado
- 250 g de patata, pelada y en dados
- 1 cebolla mediana, picada
- 750 ml de caldo de verduras o agua
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- 1 hoja de laurel (opcional)
Preparación paso a paso
- Sofríe la cebolla con el aceite 8-10 minutos a fuego medio.
- Añade el repollo y rehoga 3 minutos.
- Incorpora la patata, el caldo y el laurel (si lo usas).
- Cuece 20-25 minutos a fuego suave, hasta que la patata se deshaga fácilmente.
- Retira el laurel, tritura y ajusta de sal y pimienta.
- Si la notas espesa, añade un poco de caldo caliente y mezcla.
Consejos
- Para una textura más cremosa, reserva un par de cucharones de caldo antes de triturar y ve ajustando al final.
- Si quieres un acabado más fino, tritura con batidora potente y deja reposar 5 minutos para que burbujas y espuma desaparezcan.
Variaciones/Notas
- Cambia parte de la patata por boniato si te apetece un toque dulzón.
- Apta para sin gluten si el caldo es certificado sin gluten.
3 Crema de repollo con puerro
El puerro suaviza y aporta un aroma delicado, casi mantecoso, sin necesidad de añadir grasas extra. Queda especialmente elegante con un chorrito de aceite por encima.
Ingredientes (4 raciones)
- 550 g de repollo, troceado
- 2 puerros medianos (solo parte blanca y verde claro), en rodajas
- 1 patata pequeña (150 g), opcional para dar cuerpo
- 750 ml de caldo de verduras o agua
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta blanca o negra al gusto
Preparación paso a paso
- Lava bien el puerro (suele tener tierra entre capas) y córtalo en rodajas.
- Calienta el aceite y pocha el puerro 10-12 minutos a fuego medio-bajo, sin que se dore.
- Añade el repollo y rehoga 3-4 minutos.
- Incorpora la patata (si la usas) y el caldo.
- Cocina 18-22 minutos, hasta que todo esté tierno.
- Tritura, ajusta sal y pimienta y sirve caliente.
Consejos
- No dores el puerro: si se tuesta, el sabor cambia y tapa la suavidad de la crema.
- Un chorrito de aceite de oliva en crudo al final realza muchísimo el aroma.
Variaciones/Notas
- Añade una cucharada de levadura nutricional al triturar si buscas un matiz “quesoso” sin lácteos.
- Si te gusta más verde, agrega un puñado de espinacas 2 minutos antes de apagar el fuego.
4 Crema de repollo con zanahoria
La zanahoria aporta color, un dulzor natural y un punto muy agradable. Es una opción ideal si en casa hay peques o si buscas una crema más amable al paladar.
Ingredientes (4 raciones)
- 500 g de repollo, troceado
- 2 zanahorias medianas (200 g), en rodajas
- 1 cebolla mediana, picada
- 700-750 ml de caldo de verduras o agua
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- 1/2 cucharadita de comino molido (opcional)
Preparación paso a paso
- Pocha la cebolla con el aceite 8-10 minutos.
- Añade la zanahoria y rehoga 2-3 minutos.
- Incorpora el repollo, salpimenta y remueve un minuto.
- Vierte el caldo y cuece 20-25 minutos, hasta que la zanahoria esté muy tierna.
- Tritura hasta que quede fina. Si usas comino, añádelo al final y mezcla.
- Ajusta de sal y textura con un poco más de caldo si hace falta.
Consejos
- Si quieres potenciar el dulzor, sofríe la zanahoria un par de minutos más antes de añadir el caldo.
- Para un extra de cremosidad sin lácteos, tritura añadiendo 1 cucharada de aceite de oliva en crudo.
Variaciones/Notas
- Un toque de jengibre rallado (muy poco) le queda genial si buscas un perfil más aromático.
- Apta para veganos si usas caldo de verduras.
5 Crema de repollo con queso
Una versión más golosa y cremosa, perfecta para cuando te apetece un plato con sabor redondo. El queso aporta untuosidad y un punto salino irresistible.
Ingredientes (4 raciones)
- 550 g de repollo, troceado
- 1 cebolla mediana, picada
- 1 patata pequeña (150 g), opcional
- 700 ml de caldo de verduras o agua
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 120 g de queso crema o queso de untar
- 40 g de queso rallado (curado suave, emmental o similar), opcional
- Sal al gusto (con cuidado por el queso)
- Pimienta negra al gusto
Preparación paso a paso
- Pocha la cebolla con el aceite 8-10 minutos.
- Añade el repollo (y la patata si la usas) y rehoga 3 minutos.
- Agrega el caldo y cuece 20-25 minutos, hasta que todo esté tierno.
- Tritura hasta obtener una crema fina.
- Con el fuego muy bajo, incorpora el queso crema y mezcla hasta integrar.
- Si quieres más intensidad, añade el queso rallado y remueve hasta que se funda.
- Prueba y ajusta de sal y pimienta.
Consejos
- No dejes que hierva fuerte una vez añadido el queso: así evitas que la crema pierda finura.
- Empieza con poca sal; el queso suele aportar suficiente.
Variaciones/Notas
- Para una opción más ligera, usa queso crema “light” o reduce la cantidad y compensa con más patata.
- Si buscas un toque picante, añade una pizca de pimentón picante al servir.
6 Crema de repollo con nata
La versión más sedosa y suave, con textura de restaurante. La nata redondea el sabor y deja una crema aterciopelada, ideal para ocasiones especiales o para darte un capricho.
Ingredientes (4 raciones)
- 550-600 g de repollo, troceado
- 1 cebolla mediana, picada
- 1 diente de ajo, picado (opcional)
- 650 ml de caldo de verduras o pollo (según preferencia)
- 150 ml de nata para cocinar
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra o 20 g de mantequilla
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- Nuez moscada (pizca, opcional)
Preparación paso a paso
- Calienta el aceite (o derrite la mantequilla) y pocha la cebolla 8-10 minutos.
- Añade el ajo (opcional) y remueve 30 segundos.
- Incorpora el repollo, salpimenta y rehoga 3-4 minutos.
- Vierte el caldo y cuece 18-22 minutos, hasta que el repollo esté muy tierno.
- Tritura hasta obtener una crema fina.
- Añade la nata, mezcla y calienta 2-3 minutos a fuego bajo, sin hervir fuerte.
- Ajusta de sal, pimienta y nuez moscada.
Consejos
- Para un acabado más ligero, sustituye parte de la nata por leche evaporada.
- Si te gusta muy fina, tritura en dos tandas y vuelve a la olla: queda más uniforme y sin grumos.
Variaciones/Notas
- Para un toque festivo, sirve con un hilo de aceite de oliva y pimienta recién molida.
- Si necesitas una versión sin lactosa, usa nata sin lactosa (el resultado es prácticamente igual).
