6 Salsas Irresistibles para Pasta en Minutos
Hay días en los que solo apetece un plato de pasta bien hecho: reconfortante, rápido y con una salsa que lo cambia todo. Y si hay una familia de salsas que convierte cualquier espagueti o fusilli en un planazo, esa es la del pesto.

Lo mejor es que el pesto no es “una” receta, sino una idea: hierbas o verdes frescos, frutos secos, aceite de oliva, un toque de ajo y algo que aporte salinidad y cremosidad. Con pequeños cambios puedes tener seis versiones distintas, perfectas para variar sin complicarte.
Aquí tienes una recopilación de pestos fáciles, intensos y muy mezclables con tu pasta favorita. También funcionan genial en bocadillos, ensaladas, pizzas o como salsa para verduras asadas.
1 Salsa pesto tradicional
Clásico, aromático y equilibrado. Este pesto es el comodín perfecto para espaguetis, tallarines o pasta corta; con un poquito de agua de cocción queda sedoso y brillante.
Ingredientes con cantidades
- 50 g de hojas de albahaca fresca (solo hojas, sin tallos gruesos)
- 30 g de piñones
- 1 diente de ajo pequeño
- 60 g de queso parmesano rallado (o grana padano)
- 120 ml de aceite de oliva virgen extra (aprox.)
- 1 cucharada de zumo de limón (opcional, para fijar el color)
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto (opcional)
Preparación paso a paso
- Tuesta ligeramente los piñones en una sartén seca 2-3 minutos, sin dejar de mover, y deja templar.
- En un vaso de batidora o procesador, añade albahaca, piñones, ajo y queso.
- Tritura a pulsos y ve incorporando el aceite poco a poco hasta lograr una salsa ligada.
- Ajusta de sal y, si quieres, añade unas gotas de limón para mantener el verde vivo.
- Para la pasta, mezcla el pesto fuera del fuego con un chorrito de agua de cocción caliente hasta que quede cremoso.
Consejos
- No calientes el pesto directamente en la sartén: el queso puede “cortarse” y la albahaca pierde frescura. Mejor mezclar al final con agua de cocción.
- Si el ajo te resulta fuerte, quítale el germen o usa medio diente.
Variaciones/Notas
- Más suave: sustituye parte del parmesano por queso curado más delicado o reduce el queso y añade un poco más de piñón.
- Sin lácteos: omite el queso y añade 1-2 cucharadas de levadura nutricional y una pizca extra de sal.
2 Salsa pesto rojo
Intenso, ligeramente dulce y con un punto ahumado si usas tomate seco. Es ideal con penne, rigatoni o incluso ñoquis.
Ingredientes con cantidades
- 100 g de tomates secos en aceite, escurridos
- 30 g de almendras tostadas (o piñones)
- 1 diente de ajo pequeño
- 40 g de queso parmesano rallado (opcional)
- 80-100 ml de aceite de oliva virgen extra (ajusta textura)
- 1 cucharadita de pimentón dulce (opcional)
- 1 cucharada de zumo de limón o 1 cucharadita de vinagre de vino
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- Guindilla al gusto (opcional)
Preparación paso a paso
- Si los tomates secos están muy firmes, hidrátalos 10 minutos en agua caliente y escúrrelos bien.
- Tritura tomates secos, almendras, ajo y queso (si lo usas).
- Añade el aceite en hilo hasta obtener una salsa espesa pero mezclable.
- Ajusta con limón o vinagre para equilibrar, y salpimenta.
- Mezcla con la pasta añadiendo agua de cocción poco a poco para emulsionar.
Consejos
- Prueba antes de salar: los tomates secos ya aportan mucha sal.
- Si queda demasiado denso, aligera con agua de cocción, no solo con aceite, para que no resulte pesado.
Variaciones/Notas
- Toque mediterráneo: añade 1 cucharada de alcaparras o aceitunas negras.
- Versión vegana: sin queso, con levadura nutricional y un poco más de almendra.
3 Salsa pesto de espinacas
Más suave que el de albahaca, muy verde y fácil de gustar a todo el mundo. Va genial con pasta corta, conchiglie o incluso lasaña en capas.
Ingredientes con cantidades
- 80 g de espinacas frescas
- 20 g de albahaca o perejil (opcional, para aroma)
- 30 g de nueces (o anacardos)
- 1 diente de ajo pequeño
- 50 g de queso parmesano rallado (o similar)
- 100 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1-2 cucharadas de zumo de limón
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- 2-4 cucharadas de agua (si hace falta para ajustar)
Preparación paso a paso
- Lava y seca bien las espinacas.
- Tritura espinacas, hierbas opcionales, nueces, ajo y queso.
- Incorpora el aceite poco a poco hasta que quede cremoso.
- Añade limón, sal y pimienta al gusto.
- Si lo quieres más ligero, añade una o dos cucharadas de agua y vuelve a triturar.
Consejos
- Seca muy bien las espinacas: el exceso de agua aguará el pesto y lo oxidará antes.
- Si quieres un verde más vivo, puedes escaldar las espinacas 10 segundos y enfriar en agua con hielo; sécalas a conciencia antes de triturar.
Variaciones/Notas
- Más cremoso: sustituye la mitad de las nueces por anacardos.
- Sin frutos secos: usa semillas de girasol tostadas.
4 Salsa pesto de cilantro
Fresco, cítrico y con personalidad. Perfecto para una pasta diferente, especialmente con gambas, pollo, maíz o verduras salteadas.
Ingredientes con cantidades
- 60 g de cilantro fresco (hojas y tallos tiernos)
- 30 g de almendras, anacardos o cacahuetes tostados
- 1 diente de ajo pequeño
- 1 lima (zumo y un poco de ralladura)
- 40 g de queso curado rallado (opcional)
- 90-110 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de miel o sirope (opcional, para redondear)
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
- 1 pizca de comino (opcional)
Preparación paso a paso
- Lava y seca el cilantro.
- Tritura cilantro, frutos secos, ajo, ralladura de lima y queso (si lo usas).
- Añade el zumo de lima y, poco a poco, el aceite hasta lograr textura de salsa.
- Ajusta con sal, pimienta y, si te apetece, una pizca de comino.
- Mezcla con pasta caliente y añade agua de cocción para que se funda con la pasta.
Consejos
- Empieza con poco ajo: el cilantro ya es potente y conviene que no se lo coma el ajo.
- Si el cilantro te resulta muy intenso, mezcla mitad cilantro y mitad perejil.
Variaciones/Notas
- Sin lácteos: omite el queso y añade un toque extra de sal y frutos secos.
- Toque picante: añade un trocito de jalapeño o una pizca de guindilla.
5 Salsa pesto de rúcula
Con amargor elegante y un punto picante natural. Es un pesto “adulto” que queda increíble con pasta larga, tomate cherry y queso rallado por encima.
Ingredientes con cantidades
- 70 g de rúcula
- 30 g de piñones, nueces o almendras
- 1 diente de ajo pequeño
- 50 g de queso parmesano rallado (o similar)
- 100-120 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de zumo de limón
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
Preparación paso a paso
- Lava la rúcula y sécala muy bien.
- Tritura rúcula, frutos secos, ajo y queso.
- Añade el aceite poco a poco hasta que emulsione.
- Ajusta con limón, sal y pimienta.
- Mezcla con la pasta fuera del fuego, afinando con agua de cocción.
Consejos
- Si la rúcula está muy picante o amarga, combina 50% rúcula y 50% espinaca para equilibrar.
- Tuesta los frutos secos: potencia el sabor y hace que el pesto parezca “más” aunque uses pocos ingredientes.
Variaciones/Notas
- Más suave: añade 1 cucharada de yogur natural al servir (no lo batas dentro si vas a guardar el pesto).
- Versión sin queso: sustituye el parmesano por levadura nutricional y ajusta la sal.
6 Salsa pesto de aguacate
Cremoso, sedoso y perfecto cuando quieres una salsa que abrace la pasta sin necesidad de nata. Ideal con pasta corta, espaguetis o incluso como “ensalada de pasta” templada.
Ingredientes con cantidades
- 1 aguacate maduro grande (o 2 pequeños)
- 30 g de albahaca o cilantro (a tu gusto)
- 20-30 g de anacardos o almendras (opcional, para cuerpo)
- 1 diente de ajo pequeño (opcional)
- 1 lima o 1 limón (zumo)
- 60-90 ml de aceite de oliva virgen extra (ajusta según cremosidad)
- 3-6 cucharadas de agua (para aligerar)
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
Preparación paso a paso
- Abre el aguacate, retira el hueso y saca la pulpa.
- Tritura aguacate, hierbas, frutos secos (si los usas), ajo y zumo de lima o limón.
- Añade aceite y un poco de agua hasta lograr una salsa cremosa y fluida.
- Ajusta con sal y pimienta.
- Mezcla con la pasta justo al final y añade agua de cocción para que quede bien ligada.
Consejos
- Este pesto es mejor recién hecho: el aguacate se oxida. Si lo guardas, pega film a ras de la superficie.
- Si te queda demasiado espeso, aligera con agua de cocción caliente: mejora la textura sin engrasar.
Variaciones/Notas
- Más proteína y cremosidad: añade 2 cucharadas de yogur griego o queso crema (si te encaja).
- Vegano y más fresco: añade pepino en trozos (unos 50 g) y un poco más de lima para un pesto tipo crema ligera.
Cómo servir y conservar tus pestos
Ideas rápidas para combinarlos con pasta
- Pesto tradicional: espaguetis + tomate cherry + parmesano extra
- Pesto rojo: penne + atún o pollo + aceitunas
- Pesto de espinacas: conchiglie + guisantes + dados de calabacín
- Pesto de cilantro: pasta + gambas salteadas + maíz
- Pesto de rúcula: tallarines + setas salteadas + pimienta negra
- Pesto de aguacate: pasta corta + tomate + cebolla morada + lima
Conservación básica
- En nevera: 3-5 días en tarro limpio, con una fina capa de aceite por encima (mejorará la conservación).
- En congelador: congela en cubiteras y guarda los cubitos en bolsa; así usas solo lo que necesitas.
- Truco para reanimar: mezcla el pesto con agua de cocción caliente antes de servir para recuperar cremosidad y brillo.
