Hay platos que hacen que cualquier reunión en casa se sienta especial sin complicarse la vida, y una buena quiche es uno de ellos. Se corta en porciones bonitas, se puede comer templada o a temperatura ambiente, y aguanta de maravilla en la nevera para el día siguiente.
El calabacín, además, le da jugosidad y un sabor suave que gusta a casi todo el mundo. Cambiando un par de ingredientes (la masa, el tipo de lácteo o el punto de queso) puedes pasar de una versión ligera a otra más cremosa, o incluso hacerla sin masa para algo más saludable.
Aquí tienes 6 ideas con el mismo espíritu: recetas fáciles, compartibles y muy resultonas, con trucos para que queden bien cuajadas, sabrosas y nada aguadas.
1 Quiche de calabacín ligera
Una versión suave y menos pesada, ideal si quieres un plato rico sin exceso de grasa. Queda jugosa y con un sabor muy limpio a calabacín.
Ingredientes con cantidades
- 1 lámina de masa quebrada (aprox. 230 g)
- 2 calabacines medianos (450-500 g)
- 1 cebolla pequeña (120 g)
- 3 huevos L
- 200 ml de leche evaporada (o leche semidesnatada)
- 60 g de queso rallado ligero (emmental o mezcla)
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra (10 ml)
- 1/2 cucharadita de sal
- Pimienta negra al gusto
- Nuez moscada (una pizca)
- 1 cucharadita de mostaza suave (opcional)
Preparación paso a paso
- Precalienta el horno a 190 ºC, calor arriba y abajo.
- Lava el calabacín y rállalo o córtalo en medias lunas finas. Sala ligeramente y deja reposar 10 minutos; después escurre apretando con un paño limpio para quitar exceso de agua.
- Pocha la cebolla picada con el aceite en una sartén 8-10 minutos. Añade el calabacín escurrido y saltea 3-4 minutos, solo para evaporar humedad. Deja templar.
- Forra un molde de 24 cm con la masa quebrada. Pincha la base con un tenedor.
- Hornea la masa en blanco 10 minutos (puedes poner papel de horno y algo de peso si quieres que no suba).
- Bate los huevos con la leche evaporada, la mostaza (si usas), sal, pimienta y nuez moscada. Incorpora el queso.
- Reparte el calabacín y la cebolla sobre la base y vierte la mezcla.
- Hornea 25-30 minutos a 185-190 ºC, hasta que cuaje y se dore ligeramente. Deja reposar 10 minutos antes de cortar.
Consejos
- El secreto para que no quede aguada es escurrir bien el calabacín y saltearlo un poco para evaporar agua.
- Si se dora demasiado por arriba pero aún tiembla en el centro, cúbrela con papel de aluminio los últimos minutos.
Variaciones/Notas
- Puedes cambiar el queso por 40 g de parmesano y reducir el total, sube el sabor sin sumar mucha cantidad.
- Para una versión más ligera aún, usa base de masa fina o hazla sin masa (hornea el relleno en un molde engrasado y alarga 5-10 minutos el tiempo).
2 Quiche de calabacín cremosa
Esta es la que triunfa cuando buscas efecto “wow”: textura sedosa, más untuosa y con un toque de queso que se nota en cada bocado.
Ingredientes con cantidades
- 1 lámina de masa quebrada (aprox. 230 g)
- 2 calabacines medianos (450-500 g)
- 1 puerro (parte blanca, 150 g) o 1 cebolla
- 4 huevos L
- 250 ml de nata para cocinar
- 120 g de queso rallado (gruyère, emmental o mezcla)
- 80 g de queso de cabra o queso crema (opcional pero muy recomendable)
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra (10 ml)
- 1 cucharadita de sal
- Pimienta negra al gusto
- Tomillo seco o fresco (al gusto)
Preparación paso a paso
- Precalienta el horno a 190 ºC.
- Corta el calabacín en rodajas finas. Saltea en una sartén con el aceite 5-6 minutos junto con el puerro picado, hasta que estén tiernos y haya evaporado parte del agua. Deja templar.
- Forra el molde con la masa, pincha y hornea en blanco 10 minutos.
- Bate los huevos con la nata, sal, pimienta y tomillo. Añade el queso rallado y desmenuza el queso de cabra (o integra el queso crema).
- Coloca el salteado sobre la base y vierte la mezcla.
- Hornea 30-35 minutos a 185-190 ºC, hasta que esté cuajada pero aún jugosa. Reposa 10-15 minutos para que asiente.
Consejos
- No te pases horneando: si la dejas “seca”, pierde la gracia. Debe cuajar y mantenerse ligeramente temblorosa en el centro al sacarla.
- Para una superficie más dorada, gratina 2-3 minutos al final, vigilando para que no se queme.
Variaciones/Notas
- Añade 1 diente de ajo muy picado al salteado para un sabor más intenso.
- Si quieres un toque más “de fiesta”, añade 1 cucharada de mostaza antigua a la mezcla de huevos y nata.
3 Quiche de calabacín casera
La opción clásica, con masa quebrada hecha en casa. Es perfecta para una comida de domingo o para lucirte cuando tienes tiempo y quieres un resultado de pastelería salada.
Ingredientes con cantidades
- 250 g de harina de trigo
- 125 g de mantequilla fría en dados
- 1 huevo L
- 1/2 cucharadita de sal
- 2-3 cucharadas de agua fría (si hace falta)
- 2 calabacines medianos (450-500 g)
- 1 cebolla mediana (160 g)
- 3 huevos L
- 200 ml de leche entera
- 100 ml de nata para cocinar
- 100 g de queso rallado
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra (10 ml)
- Sal y pimienta al gusto
- Nuez moscada (pizca)
Preparación paso a paso
- Prepara la masa: mezcla harina y sal. Añade la mantequilla fría y desmenuza con las manos hasta textura arenosa.
- Incorpora el huevo y mezcla sin amasar en exceso. Si lo ves seco, añade 1-2 cucharadas de agua fría. Forma una bola, aplana, envuelve y enfría 30 minutos.
- Precalienta el horno a 190 ºC.
- Estira la masa con rodillo, forra un molde de 24 cm, pincha la base y hornea en blanco 12 minutos.
- Mientras, pica la cebolla y saltea con el aceite 8-10 minutos. Añade el calabacín en rodajas finas y cocina 5 minutos para quitar humedad. Deja templar.
- Bate los huevos con la leche, la nata, sal, pimienta y nuez moscada. Añade el queso.
- Reparte el calabacín y la cebolla sobre la base, vierte la mezcla y hornea 30-35 minutos a 185-190 ºC.
- Deja reposar 10-15 minutos antes de desmoldar o cortar.
Consejos
- La masa queda más quebradiza si trabajas rápido y mantienes la mantequilla fría; evita amasar como si fuera pan.
- Si la base se humedece con facilidad, pincélala con clara de huevo tras el horneado en blanco y vuelve a hornear 2 minutos.
Variaciones/Notas
- Puedes sustituir 50 g de harina por harina integral para un toque rústico.
- Añade hierbas frescas (perejil, cebollino o albahaca) al final para dar frescor.
4 Quiche de calabacín rápida
Para días con prisa: ingredientes sencillos y atajos inteligentes. Queda ideal para una cena exprés o para llevar en táper.
Ingredientes con cantidades
- 1 lámina de hojaldre o masa quebrada ya estirada (230 g aprox.)
- 2 calabacines medianos (450-500 g)
- 4 huevos L
- 200 ml de nata para cocinar o leche (según lo que tengas)
- 100 g de queso rallado
- 1 cucharadita de ajo en polvo (o 1 diente de ajo)
- 1/2 cucharadita de sal
- Pimienta al gusto
- Orégano o tomillo (opcional)
Preparación paso a paso
- Precalienta el horno a 200 ºC.
- Corta el calabacín en láminas muy finas. Truco rápido: mételo 2 minutos en el microondas con una pizca de sal, escúrrelo y listo (pierde agua sin ensuciar sartén).
- Forra el molde con la masa, pincha la base y hornea 8 minutos para que no quede blanda.
- Bate huevos con nata o leche, sal, pimienta y ajo. Añade el queso.
- Coloca el calabacín escurrido sobre la base (en capas) y vierte la mezcla.
- Hornea 25-30 minutos a 190-200 ºC hasta cuajar.
Consejos
- Cortar el calabacín muy fino acelera todo: se cocina dentro sin necesidad de saltearlo.
- Si usas hojaldre, vigila el dorado: suele hacerse antes que la masa quebrada. Baja a 190 ºC si ves que se tuesta rápido.
Variaciones/Notas
- Añade un puñado de aceitunas negras en rodajas para un toque mediterráneo sin complicarte.
- Si no tienes nata, mezcla 200 ml de leche con 1 cucharada de queso crema: da cremosidad en un minuto.
5 Quiche de calabacín saludable
Sin masa y con una mezcla más ligera, pero igual de sabrosa. Perfecta si buscas más verdura, menos harinas refinadas y una cena que sienta genial.
Ingredientes con cantidades
- 3 calabacines medianos (700-800 g)
- 1 cebolla (160 g)
- 5 huevos L
- 200 g de yogur natural (mejor tipo griego ligero o yogur natural sin azúcar)
- 60 g de queso rallado (opcional, o usa 30 g)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (20 ml)
- 2 cucharadas de harina de avena o copos de avena triturados (20-25 g)
- 1 cucharadita de levadura química (opcional, para más esponjosidad)
- Sal y pimienta al gusto
- Pimentón dulce (1/2 cucharadita, opcional)
Preparación paso a paso
- Precalienta el horno a 190 ºC y engrasa un molde de 22-24 cm o fórralo con papel de horno.
- Ralla el calabacín, sala ligeramente y deja 10 minutos. Escurre con fuerza para quitar agua (muy importante aquí).
- Saltea la cebolla picada con el aceite 8-10 minutos. Añade el calabacín escurrido y cocina 3-4 minutos para secar un poco. Deja templar.
- Bate los huevos con el yogur, sal, pimienta y pimentón. Incorpora la harina de avena y la levadura si la usas.
- Mezcla con el calabacín y la cebolla. Añade el queso si quieres.
- Vierte en el molde y hornea 30-40 minutos a 185-190 ºC, hasta que el centro esté cuajado.
- Reposa 10 minutos antes de cortar para que no se desmorone.
Consejos
- Escurrir el calabacín marca la diferencia entre una quiche firme y un “pastel” con agua.
- Deja reposar antes de cortar: al no llevar masa, necesita unos minutos para asentarse.
Variaciones/Notas
- Para subir proteína, añade 150 g de requesón o queso fresco batido y reduce el yogur a 100 g.
- Si buscas una versión sin lácteos, sustituye el yogur por una bebida vegetal sin azúcar y añade 1 cucharada extra de harina de avena para dar cuerpo.
6 Quiche de calabacín vegetariana
Sabor a huerta, con verduritas y queso, sin ingredientes cárnicos. Queda colorida, aromática y muy fácil de servir como plato principal con ensalada.
Ingredientes con cantidades
- 1 lámina de masa quebrada (aprox. 230 g)
- 2 calabacines medianos (450-500 g)
- 1 pimiento rojo pequeño (120 g)
- 150 g de champiñones
- 1 cebolla morada o blanca (160 g)
- 3 huevos L
- 220 ml de leche
- 120 g de queso feta o queso de cabra (o mezcla con mozzarella)
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra (10 ml)
- Sal y pimienta al gusto
- Albahaca o orégano (al gusto)
Preparación paso a paso
- Precalienta el horno a 190 ºC.
- Corta calabacín, pimiento, champiñones y cebolla en trozos pequeños.
- Saltea primero la cebolla y el pimiento con el aceite 6-7 minutos. Añade los champiñones 3-4 minutos y, por último, el calabacín 3-4 minutos. Busca que se evapore el líquido. Deja templar.
- Forra el molde con la masa, pincha y hornea en blanco 10-12 minutos.
- Bate huevos con la leche, sal, pimienta y hierbas. Desmenuza el feta (o el queso elegido) y añádelo.
- Reparte las verduras sobre la base, vierte la mezcla y hornea 30-35 minutos a 185-190 ºC.
- Reposa 10-15 minutos antes de servir.
Consejos
- Saltea las verduras por tandas si tu sartén es pequeña: así doran y no “cuecen” soltando agua.
- El feta ya es salado: prueba la mezcla antes de añadir mucha sal para no pasarte.
Variaciones/Notas
- Añade un puñado de espinacas frescas al final del salteado (solo para que se marchiten) y tendrás una versión aún más verde.
- Cambia el feta por mozzarella y añade aceitunas o tomates secos para un perfil más intenso.
