Patatas crujientes por fuera y tiernas por dentro: pocas cosas levantan tanto una comida como una buena bandeja recién salida del horno. Las patatas aplastadas están en tendencia porque combinan lo mejor de dos mundos: la textura de una patata asada y el dorado irresistible de una patata “chafada” con bordes crujientes.
Además, son muy fáciles de adaptar: con piel o sin piel, más finas o más gruesas, con hierbas, ajo, especias o salsas. Funcionan igual de bien como picoteo informal, guarnición de carnes y pescados, o cena rápida con una ensalada.
Aquí tienes 6 ideas para que elijas tu estilo favorito (o las pruebes todas) y consigas ese acabado dorado que engancha.
1 Patatas aplastadas pequeñas
Pequeñas, rápidas y súper crujientes. Al tener menos tamaño, se doran antes y quedan perfectas para servir como aperitivo.
Ingredientes con cantidades
- 800 g de patatas pequeñas (tipo nueva)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de sal fina
- 1/2 cucharadita de pimienta negra
- 1 cucharadita de ajo en polvo (opcional)
- 1 cucharadita de pimentón dulce (opcional)
- 1 cucharada de perejil picado (opcional)
Preparación paso a paso
- Lava bien las patatas y ponlas en una olla con agua fría y sal.
- Cuece 15-20 minutos desde que hierva, hasta que entren y salgan fácilmente con un cuchillo sin deshacerse.
- Escúrrelas y déjalas 5 minutos al aire para que pierdan vapor.
- Precalienta el horno a 220 ºC.
- Colócalas en una bandeja, aplasta cada una con el fondo de un vaso hasta que se abra sin romperse del todo.
- Riega con aceite, salpimenta y añade ajo en polvo y pimentón si quieres.
- Hornea 20-25 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo para un dorado más uniforme.
- Termina con perejil picado y sirve.
Consejos
- Si quieres más crujiente, deja las patatas escurridas 10 minutos antes de aplastar: menos humedad, mejor dorado.
- No amontones: cuanto más separadas estén en la bandeja, más bordes crujientes se forman.
Variaciones/Notas
- Para un toque fresco, añade ralladura de limón y un poco de tomillo al salir del horno.
- Si buscas una versión más ligera, reduce el aceite a 1 cucharada y sube 5 minutos el horneado.
2 Patatas aplastadas medianas
Una opción todoterreno: tamaño ideal para guarnición y muy fácil de controlar en punto de cocción.
Ingredientes con cantidades
- 1 kg de patatas medianas
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de pimienta negra
- 1 cucharadita de romero seco o tomillo
- 1 diente de ajo rallado o machacado (opcional)
Preparación paso a paso
- Lava las patatas y cuécelas enteras en agua con sal 20-25 minutos, hasta que estén tiernas.
- Escurre y deja templar 5-10 minutos.
- Precalienta el horno a 230 ºC.
- Coloca las patatas en bandeja, aplástalas hasta un grosor aproximado de 1,5-2 cm.
- Mezcla el aceite con sal, pimienta, romero y el ajo; reparte por encima.
- Hornea 25-30 minutos, hasta que los bordes estén muy dorados.
- Si quieres extra de crujiente, gratina 2-3 minutos al final (vigilando).
Consejos
- Aplasta con decisión pero sin convertirlas en puré: la clave es que conserven cuerpo.
- Para un dorado más intenso, usa una bandeja precalentada (métela 5 minutos al horno antes de colocar las patatas).
Variaciones/Notas
- Cambia las hierbas por mezcla de especias: comino + pimentón + orégano para un perfil más especiado.
- Puedes acompañarlas con yogur natural mezclado con limón y sal como salsa rápida.
3 Patatas aplastadas con piel
La piel aporta sabor, textura y un punto rústico. Si las lavas bien, se convierte en una parte crujiente y deliciosa.
Ingredientes con cantidades
- 900 g de patatas (mejor de piel fina)
- 2-3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de pimienta
- 1 cucharadita de pimentón ahumado (opcional)
- 1 cucharadita de mostaza en grano o dijonesa (opcional)
- 1 cucharada de cebollino o perejil picado (opcional)
Preparación paso a paso
- Lava las patatas con un cepillo bajo el grifo para eliminar restos de tierra.
- Cuécelas enteras en agua con sal hasta que estén tiernas (20-30 minutos según tamaño).
- Escurre y seca ligeramente con un paño limpio.
- Precalienta el horno a 220 ºC.
- Aplasta en la bandeja, procurando que la piel quede extendida para que se dore.
- Mezcla aceite con sal, pimienta y pimentón (y mostaza si la usas) y pincela bien.
- Hornea 25-35 minutos, hasta que la piel esté crujiente.
- Acaba con cebollino o perejil.
Consejos
- Si la piel es gruesa o muy marcada, elige patatas de piel fina para que la textura sea agradable.
- Un pincelado generoso en los bordes es lo que convierte la piel en “chip” crujiente.
Variaciones/Notas
- Añade una pizca de chile en copos si te gusta el picante.
- Para un extra de aroma, frota la bandeja con un diente de ajo antes de colocar las patatas.
4 Patatas aplastadas sin piel
Más suaves y cremosas por dentro, perfectas si buscas una mordida más delicada o si no te convence la piel.
Ingredientes con cantidades
- 1 kg de patatas
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (o 30 g de mantequilla)
- 1 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de pimienta
- 2 cucharadas de queso curado rallado (opcional)
- 1 cucharadita de ajo en polvo (opcional)
Preparación paso a paso
- Pela las patatas y cuécelas enteras (si son grandes, córtalas a la mitad) en agua con sal 15-20 minutos, hasta que estén tiernas.
- Escurre y deja que evaporen 5 minutos para que no queden aguadas.
- Precalienta el horno a 230 ºC.
- Coloca las patatas en la bandeja y aplasta con cuidado: al no tener piel se rompen más fácil.
- Riega con aceite o añade mantequilla en pequeños trozos; salpimenta.
- Hornea 20-25 minutos hasta dorar.
- Si quieres, añade queso rallado los últimos 5 minutos para gratinar.
Consejos
- Deja que “se sequen” tras escurrir: sin esa humedad extra conseguirás más crujiente.
- Si se rompen al aplastar, no pasa nada: los trozos irregulares se doran incluso mejor.
Variaciones/Notas
- Cambia el queso por levadura nutricional si buscas un toque “quesoso” sin lácteos.
- Añade nuez moscada y un punto de pimienta blanca para un perfil más suave.
5 Patatas aplastadas rústicas
Irregulares, con bordes rotos y mucho carácter. Son las que mejor quedan cuando no buscas perfección, sino textura.
Ingredientes con cantidades
- 1 kg de patatas (mezcla de tamaños si quieres)
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita y media de sal (ajusta al gusto)
- 1/2 cucharadita de pimienta
- 1 cucharadita de orégano
- 1 cucharadita de pimentón dulce o ahumado
- 2 dientes de ajo machacados (opcional)
- 1 cucharada de vinagre suave o limón (opcional, para servir)
Preparación paso a paso
- Cuece las patatas con piel en agua con sal hasta que estén tiernas.
- Escurre y deja que pierdan vapor.
- Precalienta el horno a 220-230 ºC.
- Aplasta de forma irregular, dejando zonas más finas y otras más gruesas.
- Mezcla aceite con sal, pimienta, orégano, pimentón y ajo; reparte por encima.
- Hornea 30-40 minutos, hasta que haya partes muy crujientes y otras más jugosas.
- Al servir, añade unas gotas de vinagre o limón si te apetece un contraste.
Consejos
- Las zonas finas se tuestan antes: si ves que se doran demasiado rápido, baja a 210 ºC los últimos 10 minutos.
- Si usas ajo fresco, mézclalo con el aceite para que se tueste sin quemarse en puntos aislados.
Variaciones/Notas
- Añade cebolla en polvo o comino para un giro diferente.
- Acompaña con una salsa rápida de yogur con sal y limón o con una mayonesa suave.
6 Patatas aplastadas gruesas
Más contundentes y con interior muy tierno. Ideales para quienes prefieren una patata con mucha “miga” y menos crujiente extremo.
Ingredientes con cantidades
- 1,2 kg de patatas grandes
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de pimienta
- 1 cucharadita de tomillo seco o romero
- 1 cucharada de mantequilla (opcional, para acabar)
- 2 cucharadas de cebollino picado (opcional)
Preparación paso a paso
- Lava las patatas y cuécelas enteras (o en mitades si son enormes) hasta que estén bien tiernas, 25-35 minutos.
- Escurre y deja reposar 10 minutos para que se asienten.
- Precalienta el horno a 220 ºC.
- Colócalas en bandeja y aplasta lo justo, dejando un grosor de 2,5-3,5 cm.
- Riega con aceite, salpimenta y añade tomillo o romero.
- Hornea 30-40 minutos: quedarán doradas por fuera y muy tiernas dentro.
- Al salir, añade un poco de mantequilla por encima si quieres más sabor y brillo, y termina con cebollino.
Consejos
- Para equilibrar grosor y crujiente, dora primero 20 minutos, gira y termina 10-15 minutos más.
- Si te gustan más crujientes, aplástalas un poco más o sube a 240 ºC los últimos 5 minutos (sin perderlas de vista).
Variaciones/Notas
- Rellena el hueco central con una cucharadita de crema agria o yogur espeso y cebollino al servir.
- Para un toque más intenso, añade pimienta negra recién molida y un poco de queso curado al final.
